Este blog busca unicamente promocionar la figura de Vivi, una excelente actriz y una persona maravillosa a la que vale la pena conocer..



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miércoles, 25 de abril de 2012

Viviana Saccone bajó de LOBO

La actriz VIVIANA SACCONE se fue de la ficcion Lobo dijo "adiós"
Viviana Saccone le agradeció a sus seguidores por el apoyo y la repercusión que tuvo su personaje en la ficción de Pol-Ka

La actriz Viviana Saccone finalizó esta semana con su participación en Lobo y mediante su cuenta oficial de Twitter le agradeció a sus fanáticos por los buenos deseos para su futuro y las excelentes críticas que recibió gracias a su interpretación de la bella y ambiciosa Rebecca Díaz Pujol.


"¡Gracias a todos por los mensajes tan lindos! ¡Fue hermoso participar de ese programa con compañeros tan grosos! ¡Aguante Lobo!... ¡Gracias, gracias, gracias!", escribió Viviana en la red de los 140 caracteres.


Vale recordar que Viviana se bajó de la ficción que protagonizan Gonzalo Heredia, Vanesa González y Luisana Lopilato porque le resultaba imposible combinar las largas jornadas de grabación con su vida personal y los horarios de La cabra, la obra que encabeza en el Teatro Tabarís junto a Julio Chávez, Vando Villamil y Santiago García Rosa.

Las relaciones peligrosas

La Cabra es una obra de Edward Albee que aborda temas universales: el amor, los celos, los sueños, el tiempo, los valores Y para contar esta historia conmovedora y extraordinaria recurre a la comedia y el drama.


La crisis de los cincuenta años, el temor a la declinación física e intelectual “sacan mal” al exitoso protagonista de La cabra, buen esposo y padre comprensivo. El doble título de la comedia dramática de Edward Albee (¿Quién es Sylvia?) establece ya el conflicto detonante. No es que el hombre ame a “otra” llamada Sylvia, sino que esta sea una cabra. Albee (¿Quién le teme a Virginia Woolf?) trata algo difícil de admitir: la irracional y poderosa naturaleza del amor. O la pasión, el enamoramiento, aceptados o condenados social, moral o éticamente, homosexualidad incluida. Controvertida mezcla rara de comedia dramática, tragedia cómica, tragicomedia o falsa comedia, La cabra es un híbrido subyugante que ríe con elegancia mientras discurre sobre los límites de la tolerancia y la comprensión.

Aun en lo formal, Albee desconcierta ya desde el subtitulo, Ensayo para la redefinición de la tragedia. De la comedia de ingenio inicial nos arrastra al borde del absurdo; nos pone en delicado equilibro inestable entre lo razonable y el disparate, sin cruzar nunca el límite. La cabra es un texto arduo de trasladar a la acción escénica. Facilitado por la fluida traslación de Masllorens & Del Pino, Julio Chávez jerarquiza una de las varias lecturas posibles del material, elige sus líneas de acción relevantes. La cuidadosa puesta sume la acción en el escueto ámbito de escenografía y luces dejando entrever discretos quiebres en la tersa superficie de esa familia de clase media progre y, en apariencia, “superada”. Chávez se dirige a sí mismo y a su pequeño elenco con riqueza de matices en los roles, más que sobre los juegos de vínculos que los conectan. Con el correr de las funciones este aspecto dejará fluir mayores transiciones en los complejos virajes del texto sobre cada personaje, afianzando el mejor resultado integral. Conforme a esta salvedad, la labor actoral de Chávez es rotunda, empática y convincente, muy bien secundada por la comprometida veracidad de Viviana Saccone. Los acompañan Vando Villamil (un tanto desdibujado) y la fresca sinceridad del joven Santiago García Rosa. Quedan tácitos, vibrando en este Albee maduro, temas colaterales sin ahondar. Como la justa diferencia entre zoofilia, que es amor erótico a los animales, y bestialismo, que es el abuso sexual de esas victimas inocentes e inimputables.

martes, 17 de abril de 2012

Visión Siete: Julio Chávez: "¿Qué hacemos frente a lo que vemos?"


Columna de Espectáculos de Gabriela Rádice. Entrevista a Julio Chávez, actor y director, que junto a Viviana Saccone protagoniza en teatro "La Cabra", de Edward Albee, con Vando Villamil y Santiago García Rosa. La obra de Albee aborda temas universales: el amor, los celos, los sueños, el tiempo, los valores... Y para contar esta historia conmovedora y extraordinaria recurre a la comedia y el drama. Funciones: Miércoles a Viernes 20.30 hs.; Sábados 20 y 22.30 hs.; Domingos 20.30 hs. en el Teatro Tabarís, Av. Corrientes 831 de la CABA. Emitido por Visión Siete, noticiero de la TV Pública argentina,

“La Cabra”, con Julio Chávez y Viviana Saccone

Nacho Laviaguerre y Adrián Suar presentan a Julio Chávez y Viviana Saccone en “La Cabra”, de Edward Albee, en versión de Fernando Masllorens & Federico González del Pino, con Vando Villamil y Santiago García Rosa. Dirección: Julio Chávez.

“La Cabra” es una obra de Edward Albee que aborda temas universales: el amor, los celos, los sueños, el tiempo, los valores… Y para contar esta historia conmovedora y extraordinaria recurre a la comedia y el drama.

Charlie acaba de ganar el premio Pritzker, y su vida junto a su esposa Julia y su hijo Willy parece estar en armonía. Sin embargo, Charlie por primera vez oculta algo, un amor, y eso lo perturba. La naturaleza de ese amor los enfrentará a todos a algo inesperado: una crisis en sus vidas como nunca imaginaron.

Funciones: Miércoles a Viernes 20.30 hs.; Sábados 20 y 22.30 hs.; Domingos 20.30 hs. en el Teatro Tabarís, Av. Corrientes 831

Crítica "La cabra"; obra de teatro de Julio Chávez en el Tabaris Leer más en Suite101: Crítica "La cabra"; obra de teatro de Julio Chávez en el Tabar

unto a Viviana Saccone, Julio Chávez estrena la obra de Edward Albee en la cartelera teatral de Bs. Aires; original y fuerte apuesta en el Teatro Tabaris.

Todo está bien. Charlie (Julio Chávez) acaba de ganar el Pritzker de arquitectura; Julia, su esposa (Viviana Saccone), se halla feliz y enamorada tras largos años; Willy, el hijo de ambos, creciendo. Y en la biblioteca los libros reposan calmos. Pero. Siempre hay uno de ellos. Charlie guarda un secreto que lo tiene perturbado. Sí. Pero.

La cabra, en el teatro Tabaris

La cabra, o ¿quién es Sylvia?, la multipremiada obra de Edward Albee, se presenta en Buenos Aires y lo hace, ni más ni menos dirigida e interpretada por Julio Chávez, obsequiado por muchos con el incómodo rótulo de “mejor actor argentino”.

Lejos de entrar en la inútil polémica, Chavez-director (actualmente dirige Suspiros -ver crítica) tiene ya bastante con el libro en cuestión. Y qué decir del Chávez-actor que, sin arruinar el suspenso anticipado por el título de la obra, es quien se ha enamorado del Pero. La cabra Sylvia, viene con nombre y todo la mano, es el Pero. Pero que será detonante para su esposa, horror para el amigo, indignación para el hijo, pero genuino amor para Charlie.

Julio Chávez en doble rol: actor y director

Chávez ha ordenado la obra en tres segmentos: el de la calma, el de la explosión y el del desenlace. Con este sencillo ordenamiento, La cabra consigue todos los climas y va aportando las dosis de oxígeno que la obra precisa para desarrollarse narrativamente sin perder ritmo. Pero el mayor beneficiado es la apuesta ponzoñosa que distingue a la obra: La cabra comienza con un humor que podría calificarse ligeramente como humor absurdo, festejado por el público; sin embargo, la obra nunca detiene su ascendente cizaña ética, y a medida que la violencia moral, intelectual ¡escénica! continúan en aumento, las risas menguan en la platea. El texto de Edward Albee consigue, por medio de sus extraños diálogos, mezcla de drama y humor, de lenguaje fuerte sin caer nunca en el desborde, enfrentar al espectador con sus propios valores.Pacatería moral o sencilla normalidad compiten con perversión o simple enamoramiento.

Julio Chávez y Viviana Saccone juntos en La cabra

Ya inserto en pleno clímax, Chávez saca a relucir todo su talento y es la perfecta figura para darle a La cabra esa vaga ambigüedad que el texto declama: ¿hay que reírse u horrorizarse? El tono pausado del actor se sacude con las emociones reprimidas, tras cada silencio, en cada grito. Junto con una Viviana Saccone notablemente alterada, la pareja encuentra, tras un primer acto tímido, su mejor momento en el desenlace, como si ambos actores precisarán de la intensidad para desarrollarse.

Crítica de La cabra, obra de teatro en el Tabaris

Y es que de intensidad respira La cabra. Una obra que se había destacado con una mueca divertida al leer uno, por primera vez, la sinopsis, se convierte con el correr de los minutos en pura incomodidad, el gran mérito de la obra. Antes hubo tiempo para un seguro Vando Villamil, como el amigo de la pareja, y un correcto Santiago García Rosa, el hijo. Y una puesta oportuna, tanto en construcción como en destrucción. Como la vida de Charlie ¿verdad?, tantos años trazando la arquitectura predecible (¿y burguesa?) de su vida para destruirla de un plumazo, dejándolo todo por... por amor.

(La obra La cabra, o ¿quién es Sylvia? se presenta en el Teatro Tabaris, Av. Corrientes 831, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, de miércoles a domingo.)






viernes, 13 de abril de 2012

Cómo convivir con una bestia

"La cabra" de Edward Albee habla de cierta ferocidad de los vínculos familiares

Ficha técnica:
"La cabra" (The goat or, who is Sylvia?) de Edward Albee, en versión de Fernando Masllorens y Federico González Del Pino. Dirección: Julio Chávez. Diseño de escenografía y vestuario: Jorge Ferrari. Iluminación: Matías Sendón. Música: Diego Vainer. Actores: Julio Chávez, Viviana Saccone, Vando Villamil y Santiago García Rosa. Tabaris (Corrientes 831).

El estadounidense Edward Albee es un viejo conocido del público porteño. Su "Historia del zoo" vuelve una y otra vez a escena y entre otras piezas, de él se vieron "¿Quién le teme a Virginia Wolf?" y "El juego del bebé".

"La cabra" que se estrenó en los Estados Unidos en 2000 y en 2002 ganó el premio Pulitzer, va mucho más allá en su intención de referirse a lo que le ocurre a un hombre, cuando un día en el campo, descubre a una cabra y se enamora de ella, despertando la sinrazón en los más cercanos: su mujer, su hijo adolescente y su amigo de la infancia.

Como en la mayoría de sus obras, Albee se empeña y se obsesiona en iluminar las zonas más oscuras del ser humano, la pareja, los hijos y lo que cada uno de ellos es capaz de provocar y padecer.

HUMOR ESPECIAL

El humor corrosivo, irónico, absurdo, de Edward Albee adquieren sus más "feroces" matices en "La cabra", porque en ese texto, como en ningún otro, el autor abre un contundente interrogante: si después de consumarse una venganza, todo puede volver a la normalidad.

Charlie, el protagonista, es un arquitecto premiado y según dice está muy enamorado de su mujer. El matrimonio tiene un hijo adolescente al que adoran y el cuarteto se cierra con Axel, un conductor y productor de televisión.

Lo interesante, de un autor tan lúcido e inteligente como Albee, es que su texto supera lo anecdótico del caso. Porque entre los interrogantes que abre el autor, está el de qué ocurre en un grupo familiar, cuáles son los verdaderos afectos y la comprensión que los unen, para que a partir de la inserción de un "objeto extraño", incomprensible, para ese núcleo social, todo se desmorone de inmediato, ¿por qué no se pueden sentar a dialogar sin violencia?.

LA ANIMALIDAD

El cierre de la pieza, deja en claro que la animalidad, que es capaz de poseer al hombre en su sed de venganza, aceptémoslo o no, es equivalente al de la bestia. En tanto que el personaje del conductor de televisión, representa a ese sector al que en definitiva no le importa lo que se haga, sino que los demás se enteren del hecho.

Con estos elementos Julio Chávez, desde la dirección se apoyó en una puesta en escena líneal, estática, de escasos desplazamientos, con excepción del papel de Julia, la que en el final desnuda su costado más primitivo, al sentirse herida no solo como ser humano, sino también como mujer.

Con un cierre algo precipitado, a la versión local le falta, en algunos tramos, una mayor fluidez en las palabras, lo que por momentos provoca en los actores unos silencios innecesarios.

No le fue fácil al equipo actoral desenrredar el vacío existencial que une a estos personajes ideados por Edward Albee. Desde ese punto de vista cada uno -Julio Chávez, Viviana Saccone, Vando Villamil y Santiago García Rosa- toca una fibra distinta, que va desde el desconcierto a la duda, la violencia y la angustia que cada uno pone a la vista en su justa intensidad.

"LA CABRA": OSCURA JUSTIFICACION DE LAS PASIONES HUMANAS

Julio Chávez y Viviana Saccone son los protagonistas de "La cabra... ¿o quién es Sylvia?", una incómoda pieza del estadounidense Edward Albee en la que se tocan elementos del espíritu humano con inusual rudeza.

Charlie (Chávez) es un arquitecto que a los 50 años se encuentra en la cúspide de su reputación profesional, vive en aparente felicidad con su esposa Julia (Saccone) y alardea con que a esa edad su raciocinio decae, supuesto Alzheimer mediante.

Lo que realmente sucede -y se plantea a poco de empezada la pieza- es que el hombre se ha "enamorado" del animal del título y la aceptación natural de ese sentimiento ha vuelto un tanto frágil, caprichosa, su conducta hogareña.

El arquitecto y su mujer se muestran como personas modernas y comprensivas que aceptan la posible homosexualidad de su hijo adolescente (Santiago García Rosa) y tienen un amigo (Vando Villamil), que es el delator que desata el drama.

Edward Albee (Washington DC, 1928), considerado un pilar de la dramaturgia estadounidense del siglo XX, había enfocado el tema de la homosexualidad en su primera obra, "Historia del zoo", y desatado el escándalo en la década del 60 con "¿Quién le teme a Virginia Woolf?", obra claustrofóbica y de un lenguaje fuerte como hasta entonces no se había usado.

Escándalos así ya son imposibles en tiempos en que la televisión y el periodismo amarillo galvanizaron la sensibilidad de sus consumidores, al tiempo que consagran al sexo, sin ninguna carga de conciencia, sólo como un valor de cambio.

Lo que le pasa al arquitecto podría encausarse a través de la psiquiatría, y la primera deducción que asalta al espectador es que Albee traza una metáfora sobre una sociedad que se descompone, aunque luego le entre la duda de que se trate de un manifiesto pansexual desaforado.

Al cabo se verá que el estadounidense, ganador del Tony y numerosos premios tras el estreno en Nueva York hace diez años, está lejos del absurdo que importó de Europa en sus primeras obras y que se vuelca a lo expositivo con un naturalismo absoluto.

El asunto había sido tratado en solfa en una vieja película de Woody Allen y también en la nacional "Animalada" (2000), de Sergio Bizzio, aunque en ambos casos el objeto de deseo era una oveja, que como tercera en discordia podía destruir una familia.

El problema de la obra es que Albee niega los efectos de causa y consecuencia: si bien en el primer acto la pareja discute civilizadamente el "capricho" del hombre es porque la mujer supone que sólo se trata de una broma.

En el segundo la cosa empeora porque no se puede soportar una escena dramática con tanta agresión y desatinos de justificación sin que se llegue a una violencia física que sólo se produce con la rotura de objetos y la demolición de una biblioteca (algo parecido al final de "Un dios salvaje").

El tercer acto va más allá porque si bien la destrucción de la vivienda -quizá como metáfora- quedó atrás, la oscuridad crece y se ahonda en dichos y acciones que ya no causan las risas nerviosas del principio.

Ciertos pasajes de "La cabra" son tan explícitos y con sensación de impunidad que hacen que "La filosofía en el tocador", del Divino Marqués, parezca el ejercicio literario de un colegio de monjitas.

Hay una suerte de pornografía conceptual enunciada en un supuesto liberador que no sólo abarca descripciones detalladas del sexo con animales, sino que se enfila directamente hacia el incesto y la pedofilia como hechos justificables.

Eso forma parte de la aridez de la obra, ya que Albee se dedica a promover acciones que no sólo entran en el terreno del tabú, rechazadas por morales y éticas, sino también en el del delito penado por la ley.

Es formidable la actuación de Chávez, que logra hacer verosímil una criatura que a otro actor podría habérsele ido de las manos, lo mismo que la de Saccone, sensible, equilibrada e intensa en su fineza.

El error de Chávez como director es haber fijado demasiado su atención en la pareja central y desguarnecido al casi siempre eficaz Villamil y al promisorio y sensible García Rosa, que en el tercer acto se ven inseguros y huérfanos.

"La cabra... ¿o quién es Sylvia?" se ofrece en el teatro Tabarís, Corrientes 829, de miércoles a viernes y domingos a las 20.30 y sábados a las 20 y 22.30.

Romina Gaetani se suma a "Lobo"


Interpretará a la hermana de Rebeca y se enamorará de Lucas. Será la tercera en discordia entre él y Ana.

A pesar de que el final de la tira es inminente, Romina Gaetani se incorporó a Lobo y su participación se empezará a ver desde mañana, jueves.

La actriz interpretará a Miranda, la hermana de Rebeca (Viviana Saccone), quien intentará sacar a su madre de la cárcel, ya que paga por un crimen que no cometió, el asesinato de su expareja.

Para Rebeca, la llegada es un problema. Miranda empieza a sospechar que quizás sea su hermana quien mató al padrastro de ambas. La presiona y logra trabajar en Nix, la empresa de los Pujol, en la Gerencia de Relaciones Públicas.

En el estacionamiento de la compañía se cruzará con Lucas (Gonzalo Heredia), que tiene un problema con el auto. Ella no puede evitar sentirse atraida por él. De esta manera, se convertirá en la tercera en discordia en la relación de Lucas con Ana (Vanesa González).

Se estrenó La Cabra: invitados famosos, looks y perlitas

La nueva obra de Julio Chávez y Viviana Saccone. Dijeron presente Luisana Lopilato, Brenda Asnicar, Ricardo Darín, María del Cerro y más. ¡Un lujo!

Julio Chávez y Viviana Saccone son los protagonistas de La Cabra, la obra del dramaturgo estadounidense Edward Albee que se estrenó en la noche del lunes. Los dos actores comparten escenario con Vando Villamil y Santiago García Rosa.

Invitados famosos, looks y actuaciones estelares, además de perlitas fotográficas, fueron parte de una noche muy especial en el teatro Tabarís.

Graciela Borges ¡e-le-gan-tí-si-ma!, con sombrero blanco y todo, fue una de las invitadas especiales.

Valeria Britos eligió un vestidito corto negro, campera de jean y botinetas con boca de pescado, ¡muy canchera! para el evento.

Brenda Asnicar, linda como siempre, también optó por un vestido corto en tonos pastel, un saco sastre y zapatos negros. ¡10 puntos para ella!

Victoria Onetto concurrió junto al diseñador Laurencio Adot. Ambos, muy chic, combinaron a la perfección.

La bella modelo María del Cerro, que fue acompañada por Jaime Bouquet, su novio rugbier (aunque no quisieron posar juntos para las fotos), lució un muy buen equipo de pantalón de satén, camperita de jean, cinturón, sandalias y trenza cosida. ¿El detalle? Pulseritas fluorescentes en muñecas y tobillos. ¡Divina!

Eleonora Wexler fue otra de las asistentes. Eligió un vestido en tonos contrastantes (fuscia, naranja, violeta) más bien veraniego.

El actor Patricio Contreras concurrió con su hija Paloma, también actriz, que eligió llevar la boca bien roja, en composé con su camisa blanca con estampa de besos.

Ricardo Darín fue acompañado por su mujer Florencia Bas y el hijo de ambos, Ricardo "El Chino" Darín. Los hombres de la familia eligieron un look casual, ambos con jean, mientras que Florencia optó por un traje de satén y zapatos con brillos.

Gabriela Toscano eligió un vestido negro corto zapatos abotinados, impermeable satinado y cartera deportiva. ¿Qué te parece su look?

Esther Goris también estuvo en el estreno de La Cabra con un look muy particular, casi adolescente: zapatillas, jean y suéter lila que combinó con una vincha (?) al tono.

Adrián Navarro, Vanesa González y Esteban Pérez, actores de Lobo, fueron también invitados a ver la obra de Chavez y Saccone. Los tres lucieron casuales pero elegantes.

Victorio D'Alessandro se animó (?) al pantalón blanco, zapatillas blancas y camisa violeta con rayas. ¿Cómo ves al ex Casi Ángeles?

Luisana Lopilato optó por un extraño look en ella: camisa roja, pantalón de jean y botas. ¿El toque glam? Su carterita bordada.

La cabra


Julio Chávez se vuelve a lucir en la obra de Edward Albee


Autor : Edward Albee / Dirección : Julio Chávez l Versión: Fernando Masllorens y Federico González del Pino / Con: Julio Chavez, Viviana Saccone, Vando Villamil y Santiago Garcia Rosa / Música: Diego Vainer / Escenografía y vestuario: Jorge Ferrari / Iluminación: Matias Sedon / Asistente de dirección: Camila Mansilla /Sala: Tabaris / Duración: 75 min.
Nuestra opinión: buena

A estas alturas del partido (de su trayectoria, de la larga lista de premios que recibió), hablar bien del trabajo interpretativo de Julio Chávez puede resultar reiterativo y obvio. ¿Qué se puede decir que ya no se haya dicho? Es casi imposible sortear este obstáculo, por eso ¿qué más da?, seré obvia y reiterativa. Julio Chávez logra con su Charlie que uno se enamore con él de Sylvia, de su cabra; logra que uno entienda hasta el tuétano ese dolor animal que él siente por no ser comprendido, por no ser aceptado, por intuir que algo no debe andar del todo bien. Duele su dolor, enamora su amor. Pero empecemos por el principio.

Charlie es un afamado arquitecto al que le sobra el éxito, el dinero y el reconocimiento, pero algo lo perturba, lo distrae de su cumpleaños, del premio que acaba de recibir, de su bella mujer, de su hijo. Se ha enamorado de una cabra, a la que llama Sylvia. Hace seis meses que no puede más con su vida, con sus contradicciones, sus dudas, con la necesidad de decirlo. Y un día lo hace, como al pasar se lo dice a Julia, su mujer, y ella se ríe; entonces él se lo dice a su mejor amigo, Axel, quien se ríe también, pero sólo al principio. Es él quien desencadena el derrumbe. Derrumbe emocional, afectivo y físico de una familia tan normal.

Lo que comienza como comedia, incluso con los hechos sobre la mesa, deviene en violenta tragedia. Y aquí Julio Chávez entra a jugar como director. Los ritmos se aceleran, las situaciones se desencadenan casi por sorpresa. Diálogos que suenan disparatados a primera vista, se vuelven oscuros con el trascurrir de la obra. Es difícil dejar de lado la risa porque enfrenta a ese costado inasible del amor, en el que uno queda desprotegido, indefenso.

La obra de Albee habla de la naturaleza del amor o de las múltiples formas que éste puede tomar. Charlie se enamora de una cabra, ¿qué tan objetable puede ser eso si el amor es sincero? Albee mete a sus personajes y al espectador en un intríngulis que no tiene por qué ser moral, pero termina siéndolo. Expone a sus criaturas a un amor prohibido, a un amor diferente, a un ser diferente que se transforma en un peligro (para la mujer, para el hijo), al que hay que eliminar.

Viviana Saccone compone con precisión a su Julia, en ella está toda la virulencia que va in crescendo . Escucha y reacciona, y sigue escuchando hasta que no puede más. Chávez tiene en ella una aliada en escena (y debe haberlo sido para dirigirla); Vando Villamil rema victorioso su ingrato papel, y al que le faltan horas de escenario es a Santiago García Rosa, quien interpreta a Willy, el hijo de la pareja, que tiene a cargo un par de escenas dificilísimas que, lamentablemente, no llegan a buen puerto. Quizá sólo es cuestión de tiempo, o quizás allí falte ajustar algo por parte del director.

Con un fino soporte en iluminación, escenografía, vestuario y música, La cabra se vuelve una experiencia que incomoda, como seguramente buscó su autor.

lunes, 9 de abril de 2012

Julio Chávez y Viviana Saccone ponen a andar ‘‘La Cabra’’


‘‘La cabra’’, reconocida obra del dramaturgo estadounidense Edward Albee llegará al teatro Tabarís.



‘‘La cabra’’, reconocida obra del dramaturgo estadounidense Edward Albee llegará al teatro Tabarís (avenida Corrientes 831) este jueves 5 de abril en una versión dirigida por Julio Chávez, quien también es el protagonista de la pieza junto a Viviana Saccone.


Vando Villamil y Santiago García Rosa completan el elenco de esta adaptación realizada por Fernando Masllorens y Federico González del Pino.


‘‘La Cabra’’ aborda en clave de comedia y drama temas universales como el amor, los celos, los sueños, el tiempo y los valores, y se presenta en funciones los miércoles, jueves, viernes y domingos a las 20.30, y los sábados a las 20 y a las 22.30.


La pieza se centra en la historia de Charlie (interpretado por Chávez), quien acaba de ganar el premio Pritzker: su vida junto a su esposa Julia (Saccone) y su hijo Willy (García Rosa) parece estar en armonía.


Sin embargo, Charlie por primera vez oculta algo, un amor, y eso lo perturba y podrá confesarlo a su mejor amigo Axel (Villamil), quien frente a esa verdad asume la responsabilidad de contárselo a Julia.


La naturaleza de ese amor los enfrentará a todos a algo inesperado: una crisis en sus vidas como nunca imaginaron.


‘‘La cabra’’ se estrenó en Nueva York, en el Golden Theatre, el 10 de marzo de 2002, año en que recibió todos los premios existentes en Nueva York (el Tony, el New York Drama Critics Cercle, el Drama Desk y el Outer Critics Cercle) y desde entonces se representó en más de 30 ciudades de todo el mundo.


Edward Albee (1928) es un célebre dramaturgo entre cuyas obras se destacan ‘‘¿Quién le teme a Virginia Woolf?’’ (1962) y ‘‘Un equilibrio delicado’’ (1966), por la que ganó el primer Premio Pulitzer de Teatro en 1967.

sábado, 7 de abril de 2012

Muchísimas gracias!!


Hola a todos, cómo están??
Acá les dejo una fotito con Vivi el día del estreno de "La Cabra".


Muchísimas gracias Vivi por la hermosa noche que pasé!!

Le recomiendo a todo el mundo que vaya a ver la obra!!
Es excelente!!

El amor, en sus diferentes formas


Crítica. “La Cabra”. La obra de Edward Albee exige altos niveles de actuación. Y los logra.

Qué saludable es reencontrarse con la escritura de Edward Albee (1928), este dramaturgo estadounidense que supo nacer a la literatura dramática acunado por el absurdismo europeo.

Qué reconfortante es comprobar que en La Cabra …o quién es Sylvia? , estrenada en 2002 en Nueva York (donde se llevó todos los premios), sigue viva su impronta.

Dirigida por Julio Chávez, y protagonizada por él mismo y Viviana Saccone (con un elenco muy parejo que completan Vando Villamil y el joven Santiago García Rosa), acaba de subir a escena en el teatro Tabarís.

La anécdota es relativamente sencilla y en apariencia cotidiana: Charlie (Chávez), arquitecto, acaba de ganar algo así como el premio Nobel a la arquitectura, y su vida junto a su mujer Julia (Saccone) y su hijo adolescente, Willy (García Rosa), completan un cuadro de éxito y armonía. Pero Charlie atraviesa al mismo tiempo por una experiencia amorosa inusual y trascendente que lo sume en la confusión, y que sólo se atreve a contarle a su amigo de toda la vida, Axel (Villamil). El conflicto se desata cuando Axel le cuenta todo a su mujer, y además de una potente carga de violencia que va in crescendo , aparece un humor chirriante que desata las carcajadas del público.

La puesta en escena es simple: marcaciones en diagonales sobre una escenografía que remarca el centro del escenario con una gran biblioteca, poca luz y muy puntual, con eso basta, porque se trata de un texto que exige de altos niveles de actuación para sostenerse. En este sentido el Chávez director aparece sobre todo como un meticuloso y exigente director de actores. Como actor, Julio Chávez es detallista, profundo, inteligente, preciso, y Viviana Saccone no le va en zaga. Entre los dos despliegan un duetto sin fisuras. Acompañan en el mismo sentido Vando Villamil, otro excelente actor de nuestra escena, y Santiago García Rosa. Merced a la aguda dirección actoral de Chávez se consigue un lenguaje unificado, en el que cada quien aporta sus propias coloraturas.

La Cabra es un texto de varias capas de lectura: uno puede quedarse con la anécdota, o ser impactado por la impiadosa reflexión sobre la contradictoria naturaleza humana: el fantasma del incesto, la soledad metafísica, la condena social a los diferentes y la inasible naturaleza del amor dicen presente con una contundencia pavorosa.

“La Cabra” desembarcó en la cartelera porteña


La multipremiada obra de Edward Albee, dirigida y protagonizada por Julio Chávez, se presenta de miércoles a domingos en el Tabarís de la Ciudad de Buenos Aires. El elenco se completa con Viviana Saccone, Vando Villamil y Santiago García Rosa.

CAPITAL FEDERAL, Abril 05 (ANDigital) Esta semana estrenó en el Teatro Tabarís de la Ciudad de Buenos Aires la obra La Cabra, de Edward Albee, con Julio Chávez, Viviana Saccone, Vando Villamil y Santiago García Rosa.

La pieza, dirigida por el propio Chávez, atraviesa cuestiones centrales en la vida de todos: el amor, los celos, los sueños, el tiempo, los valores… La comedia y el drama son las formas elegidas para poder guiar esta historia conmovedora, familiar y extraordinaria.

Charlie acaba de ganar el premio Pritzker, su vida junto a su esposa Julia, y su hijo Willy, parece estar en armonía. Sin embargo, Charlie oculta, por primera vez, un amor; y eso lo perturba. La naturaleza de ese amor los enfrentará a todos a algo inesperado: una crisis de sus vidas como nunca imaginaron.

La Cabra o ¿Quién es Sylvia?, de Edward Albee se estrenó en Nueva York, en el Golden Theatre, el 10 de marzo de 2002. Aquel mismo año recibió todos los premios existentes en Nueva York: el Tony, el New York Drama Critics Cercle, el Drama Desk y el Outer Critics Cercle. Desde entonces se ha representado (y se sigue representando) en más de 30 ciudades de todo el mundo.

La obra se presenta de miércoles a domingos en el Tabarís. Las entradas pueden adquirise en las boleterías del Teatro (Avenida Corrientes 861) o a través del sistema Plateanet.(ANDigital)